30/10/18

ON I


"ON I". Plata 925.

"Beleza é função." (Oscar Niemeyer) 




Marina


"Marina". Plata 925.

"Pero la voluntad poética se anticipa a la vida. Hablando sinceramente, yo no recuerdo haber tenido nunca voluntad alguna, únicamente previsiones, presentimientos y... realizaciones; no, mejor: comprobaciones." 
(Marina Tsvietáieva)

21/9/18

Hybrid


  Lleva celebrándose toda esta semana el festival Hybrid, en el que diversos estudios artísticos de Madrid muestran el trabajo de los creadores que lo componen. Entre los espacios seleccionados se encuentra #Ey!Estudio, lugar en el que se haya mi taller. Mis talentosos compañeros han organizado la muestra "Futuro Im_perfecto" y hoy en concreto se han programado una acción y una performance que llevarán a cabo artistas invitados por la comisaria de la muestra Begoña García.


  La temporada artística se ha iniciado en Madrid con innumerables actividades, pero el interés esta tarde se localiza en los estudios de Carabanchel.




10/9/18

Landscape


"Landscape". Plata 925, ágata craquelada.

MNML I // MNML II



"MNML I". Plata 925.



"MNML II". Plata 925.


Meteor





"Meteor". Plata 925, piedra encontrada.


Subway


"Subway". Plata 925.

Atlántida


"Atlántida". Plata 925, atlantisita. 

Fumes





"Fumes". Plata 925, cuarzo ahumado.

Rosalía


"Rosalía". Plata 925, malaquita.

A forest



"A forest". Plata 925, cuarzo con incrustaciones de turmalina.

5/9/18

Neues Museum. Berlín

El Sombrero de oro. Neues Museum. Berlín.

  Recientemente he visitado la capital alemana donde, entre otras cosas, he podido disfrutar visitando alguno de sus museos. El patrimonio que encierran resulta espectacular, imposible resumir en unas líneas todos los tesoros que pude admirar. En la Isla de los Museos, Museumsinsel, estuve en el Pergamonmuseum y en el Neues Museum. Ambos son impresionantes, aunque para esta breve reseña me referiré al segundo de ellos. Recorriendo su colección uno se encuentra continuamente con auténticas joyas. Su colección de arte egipcio es extraordinaria, y no sólo por el famoso busto de Nefertiti (realmente la pieza emociona), y es que éste se haya acompañado de muchas otras obras maestras. 
  Metidos directamente en nuestro pasado orfebre son impresionantes piezas como el Sombrero de Oro o la Corona de Kertsch.

Corona de Kertsch

  El primero pertenece a la sección del museo dedicada a la prehistoria, concretamente a las salas dedicadas a la Edad de Bronce, y se desconoce su lugar exacto de origen. El sombrero está realizado en oro, hace unos tres mil años, con una maestría técnica admirable (no tiene soldaduras, el trabajo está realizado de una pieza sobre una única plancha de entre 0'25 y 0'06 milímetros de grosor). Sobre su superficie, parece bastante claro para los investigadores, el repujado del metal no forma simples adornos aleatorios, sino que representan un calendario lunar y solar. El propietario del sombrero sería, desde luego, una persona con poder dentro de la comunidad debido a los conocimientos adquiridos de astronomía, que le permitirían augurar los ritmos de las cosechas o los eclipses.
  La corona de Kertsch procede de la actual Crimea y, aunque en la foto no se aprecia del todo, en mi opinión es una pieza muy delicada y de una gran belleza. Fue realizada entre finales del siglo IV y la primera mitad del siglo V d.c. y forma parte de una colección sobre tesoros de la antigua Europa.


  Y admirando estas verdaderas joyas y la técnica desarrollada por nuestros antepasados, al pasear entre las vitrinas dedicadas a la ya citada Edad del Bronce, me vino un pensamiento a la cabeza bastante absurdo pero que compartiré como despedida de esta entrada. 
  La cuestión es que pude observar unos moldes en piedra realizados para confeccionar hachas y puntas de lanza. No se me ocurrió en ese momento fotografiar esos objetos, así que la foto que acompaña estas líneas es parte de la colección del Museo Nacional de Arqueología (Madrid). Lo hago para poder explicar mejor lo que se me pasó por la mente. En mi trabajo en el taller, en mi actividad como joyero, yo no utilizo moldes (a no ser que la lingotera se considerase un molde). Tras fundir el metal, en mi caso normalmente plata, lo estiro y a partir de ahí voy dándole forma con los alicates, la segueta, los limatones... Así creo piezas realmente únicas, una por una, que en mi caso nunca repito. No uso moldes. Y en la Edad del Bronce sí lo hacían. Me divierte elucubrar, entonces, que en mi búsqueda de un lenguaje contemporáneo en vez de avanzar, técnicamente retrocedo. Eso sí que es buscar la esencia.




  

Giacometti



Giacometti dans son atelier. Robert Doisneau.

  
  Poco a poco voy recopilando libros que retratan talleres de artistas. Una colección que se inició hace unos años, cuando mi amiga Isabel Mayordomo (ceramista de oficio) me mostró un ejemplar de "Los talleres de Picasso". Conseguí tiempo después una edición de ese mismo libro, al que seguirían otros: Joan Miró, Francis Bacon, Miquel Barceló... Siempre me ha interesado conocer los estudios donde los artistas engendran sus obras. Esos espacios cuentan mucho sobre ellos mismos y me resultan igual de inspiradores que sus propios trabajos. La fotografía de Alberto Giacometti que se puede ver arriba me acompaña desde hace muchos años, en forma de postal, sobre mi mesa de trabajo. Artista y obra se funden para no saber dónde acaba uno y empieza otra. He tenido la fortuna de ver obra de Giacometti en bastantes ocasiones, seguramente la más reseñable de ellas en la Fundación Mapfre, en Madrid (Giacometti. Terrenos de juego. 2013). Allí pudo verse una muestra muy amplia de su creación, esa misma que estremece y que parece interrogarle continuamente a uno sobre sí mismo.





















  
  Hace diez años el Centro Pompidou de París organizó la exposición L'atelier d'Alberto Giacometti, en la que según el propio museo "todas las facetas de la creación del artista son presentadas en referencia a su espacio de creación, su taller." El catálogo de aquella muestra forma parte de mi pequeña colección, junto a otros volúmenes sobre este artista genial. Otro de ellos, muy especial, es el libro de igual título al anterior, pero que tiene a Jean Genet como autor. 



  También, a finales del pasado año, cayó en mis manos otra obra en torno a Giacometti. Se trató de un librito publicado en España por la editorial Acantilado: "La última modelo", de Franck Maubert. El ensayista y novelista francés traza en este libro un retrato de Caroline, modelo y amante del artista suizo, por medio del cual conoceremos muchos detalles del propio proceso de creación, de sus bloqueos y de la sinceridad despojada de sus pinturas y esculturas. Maubert tuvo un encuentro con esta mujer, ya casi anciana, y juntos rememoraron historias de arte y vida.






















   El pasado invierno se estrenó en los cines españoles la película "El arte de la amistad" (Final Portrait,Reino Unido, 2017) dirigida por Stanley Tucci sobre un guión propio que parte de "A Giacometti Portrait", el libro de memorias escrito por James Lord. En él, el autor estadounidense narraba cómo tras diez años de amistad Alberto Giacometti le pidió que posara para él, en el que sería su último retrato. Lo que iba a ocupar una única tarde, se prolongó finalmente hasta dieciocho arduas sesiones. Un magnífico Geoffrey Rush encarna al pintor, dando verismo a la lucha continua que suponía para él la creación artística. La película es realmente interesante, brillantemente dirigida e interpretada, y con una ambientación soberbia. 






















  Y ya para finalizar este paseo por mis recuerdos en torno al genial artista vuelvo de nuevo a Madrid. Junto a sus amigos Balthus y André Derain, Giacometti regresó la pasada primavera a la sede que la Fundación Mapfre tiene en el Paseo de Recoletos. La exposición, titulada "Una amistad entre artistas", mostraba cómo esta amistad les retroalimentaba en sus procesos creativos, cómo influía en la obra de cada uno, tanto técnica como temáticamente. 




















  
Desde el taller de un artista, un espacio con límites físicos tangibles, parece que el universo puede expandirse más allá de lo demostrable. Artistas como Giacometti agrandan esas percepciones, yendo desde lo más íntimo del ser humano hacia una proyección del ser ampliada y plena de significado. 

3/7/18

Esto tiene arreglo

 
  No creo que, entre mis planes de verano, pueda contemplar un viaje a Colombia, aunque me encantaría, claro. Así que agradezco el artículo en el que Estrella de Diego, desde las páginas de Babelia, reseña la exposición "Esto tiene arreglo" que se muestra actualmente en el Banco del Oro de Bogotá. En dicho artículo, titulado "Más allá del despilfarro" defiende la cultura del arreglo frente a la imposición del tirar y comprar y escribe lo siguiente:
  "(...)Porque vivimos en una cultura del despilfarro, lo roto -lo reparado, incluso lo gastado- no parece encontrar su lugar.Si lo antiguo es sinónimo de prestigio,lo viejo es síntoma de fracaso."
  El papel de los oficios en nuestra sociedad, el valor de la artesanía, deberían reivindicarse tal y como lo hace la muestra colombiana. Comparto los enlaces del artículo y la página de la exposición por el interesante debate que plantean.

https://elpais.com/cultura/2018/06/14/babelia/1528997355_556149.html


http://www.banrepcultural.org/bogota/contenido/esto-tiene-arreglo

5/6/18

¿Qué es una joya?


  "Muchos ornamentos no pretenden ser bonitos, pero todos los ornamentos, sin excepción, están hechos para tener un significado."
           (Beth Legg.
            Jewellery from Natural Materials,
            A&C Black 2008)